Recreando el Futuro en la Cotidianidad
Nuestra aventura comenzó con un objetivo claro: realizar una sesión de retrato dentro del tren. A partir de esa idea, comenzamos a buscar inspiración en las piezas de ropa que tenía mi sujeto, Ian, en su carro. Entre esas piezas, una gabardina negra capturó mi atención de inmediato, trayéndome recuerdos de la icónica película The Matrix. Fue entonces cuando decidí que ese sería nuestro punto de partida.
Con la ropa escogida y el concepto en mente, nos montamos en el tren desde la estación Martínez Nadal hasta la parada Universidad. Esa estación en particular me pareció el escenario perfecto para emular la atmósfera oscura y misteriosa que caracterizaba la estética de The Matrix. Cada rincón del lugar ayudaba a darle ese toque de misterio y futurismo que estaba buscando.
Jugando con el flash y la iluminación tenue del lugar, logré crear un ambiente muy similar al de la película. El reflejo del acero, los tonos fríos, y el movimiento constante del tren fueron el ambiente ideal para el sujeto. Capturamos la esencia de la película, pero le dimos nuestro propio toque de estilo.
Después de la sesión, me sumergí en el proceso de edición, usando Lightroom para buscar la paleta de colores perfecta que reflejara la atmósfera del filme. No fue una tarea sencilla: me tomó varias horas de edición, ajustando tonalidades hasta conseguir el tono verdoso característico de The Matrix. Al final, la visión que comenzó como una simple idea espontánea se volvió realidad, transformando lo cotidiano en una narrativa cinematográfica.

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